Antes de dar un consejo es preciso procurar que se lo acepte, o, más bien, que se lo desee.
Antes de darle a un político las llaves a la ciudad, puede que sea mejor cambiar las cerraduras.
Antes de postrarte en oración, lanza de ti cuando puede embarazar el vuelo de tu espíritu.
Antes de que la luz del sol pueda brillar a través de la ventana, deben levantarse las persianas.