El verdader amor no es otra cosa que el deseo inevitable de ayudar al otro para que sea quien es.
El verdadero amigo está en tu caída antes de que tu toques el suelo: siempre.
En el amor no existe el libre albedrío, nadie puede decidir de quién va a enamorarse.
En lo que nos toque ser en la vida hay que tratar de ser el mejor, pero jamás creerse el mejor.
En Oriente la mujer no suele ver al hombre antes de casarse. En Occidente, después.