El sobresalir en el ajedrez, Watson, es signo de una mente intrigante.
El tercer síntoma de la muerte de nuestros sueños es la paz. La vida pasa a ser una tarde de domingo, sin pedirnos cosas importantes y sin exigirnos más de lo que queremos dar. Pero, en verdad, en lo íntimo de nuestro corazón, sabemos que lo que ocurrió fué que renunciamos a luchar por nuestros sueños.
El viejo tiene la muerte ante sus ojos, el joven a su espalda.
En caso de vida o muerte se debe estar con el más prójimo.
En el arte, nada que merezca la pena se puede hacer sin genio; en ciencia, incluso una capacidad muy modesta puede contribuir a un logro supremo.
En este mundo no hay nada cierto, excepto la muerte y los impuestos.
En la alta costura, y en los próximos años, detrás de mí no vendrá nadie que merezca la pena. No veo ni un solo talento.
En realidad, los seguros de vida son seguros de muerte.
En todas las actividades es saludable, de vez en cuando, poner un signo de interrogación sobre aquellas cosas que por mucho tiempo se han dado como seguras.
Entra una nueva pena y las viejas penas de la casa la reciben calladas, no muertas.
Es imposible que una cosa tan natural, tan necesaria y tan universal como la muerte pueda haber sido destinada a la humanidad, por la providencia, como un mal.
Es la muerte la falta de instrumentos del alma por los cuales se prolonga la vida.
Es la vida un dolor en que se empieza el de la muerte, que dura mientras dura ella.
Es más cruel temer a la muerte que morir.
Es más fácil soportar la muerte sin pensar en ella, que soportar el pensamiento de la muerte.
Es muy dulce ver llegar la muerte mecido por las plegarias de un hijo.
Escribo para que la muerte no tenga la última palabra.
Espero ya el Ultimo Orgasmo con la Señora Muerte.....tarde o temprano.....
Esta paz tan estimable se compra al duro precio de la sangre y de la muerte.
Estar alerta, he ahí la vida; yacer en la tranquilidad, he ahí la muerte.
Estas son mis últimas palabras hacia ti. No tengas miedo de la vida. Cree que merece la pena vivirla y tu creencia creará el hecho.
Existe algo tan inevitable como la muerte: la vida.
Existen tres tipos de personas; aquellas que se preocupan hasta la muerte, las que trabajan hasta morir y las que se aburren hasta la muerte.
Hasta en la muerte de un pajarillo interviene una providencia irresistible.
Hasta la muerte huye de los desgraciados.