El día de tu muerte sucederá que lo que tú posees en este mundo pasará a manos de otra persona. Pero lo que tú eres será tuyo por siempre.
El dolor es para la humanidad un tirano más terrible que la misma muerte.
El dolor, la amargura, las sombras el aliento en huida, la muerte luego la luz que de repente vino y tú fuiste marcando sus aristas celestes ante el asombro alegre de mis ojos.
El erotismo está en la aprobación de la vida hasta en la muerte.
El final del nacimiento es la muerte; y el final de la muerte es el nacimiento.
El hombre desdichado busca un consuelo en la amalgama de su pena con la pena de otro.
El hombre es un experimento; el tiempo demostrará si valía la pena.
El hombre nació en la barbarie, cuando matar a su semejante era una condición normal de la existencia. Se le otorgo una conciencia. Y ahora ha llegado el día en que la violencia hacia otro ser humano debe volverse tan aborrecible como comer la carne de otro.
El mal de muerte no hay médico que lo acierte.
El mártir espera la muerte; el fanático corre a buscarla.
El matrimonio es como la muerte; pocos llegan a él preparados.
El miedo a la muerte es la única fuente de las religiones.
El miedo a la muerte me mantiene vivo.
El mismo paisaje Escucha el canto Y ve la muerte de la cigarra.
El nacimiento de la ciencia fue la muerte de la superstición.
El nacimiento y la muerte no son dos estados distintos, sino dos aspectos del mismo estado.
El perro de buena raza hasta la muerte caza.
El que antes de su muerte ha plantado un árbol, no ha vivido inútilmente.
El que no teme a la muerte, no teme a las amenazas.
El que por su gusto muere, hasta la muerte le sabe.
El que viva después de la muerte de su enemigo, aunque sólo fuese un día, ha alcanzado el fin deseado.
El requisito definitivo para la grandeza de un artista es su propia muerte.
El segundo síntoma de la muerte de nuestros sueños son nuestras certezas.
El signo más cierto de la sabiduría es la serenidad constante.
El signo más evidente de que se ha encontrado la verdad es la paz interior.