Ni boda sin canto, ni muerte sin llanto.
Ni el sol, ni la muerte pueden mirarse fijamente.
Ni temas ni desees la muerte.
No basta con pensar en la muerte, sino que se debe tenerla siempre delante. Entonces la vida se hace más solemne, más importante, más fecunda y alegre.
No comparto lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo.
No creo en la muerte, porque uno no está presente para saber que en efecto ha ocurrido.
No es muda la muerte. Escucho el canto de los enlutados sellar las hendiduras del silencio. Escucho tu dulcísimo llanto florecer mi silencio gris.
No es necesario matar a un hombre en la víspera de su muerte.
No es suficiente que un hombre tenga el deseo de matar para que la muerte se transforme en un valor.
No hay cura para el nacimiento ni la muerte, sólo disfrutar el interválo.
No hay muerte natural: nada de lo que sucede al hombre es natural puesto que su sola presencia pone en cuestión al mundo. La muerte es un accidente, y aun si los hombres la conocen y la aceptan, es una violencia indebida.
No hay nacimiento pobre ni muerte rica.
No hay nada tan cierto en el mundo como la muerte y los impuestos.
No hay que tener miedo de la pobreza ni del destierro, ni de la cárcel, ni de la muerte. De lo que hay que tener miedo es del propio miedo
No le temo a la muerte, sólo que no me gustaría estar allí cuando suceda.
No le tengo miedo a la muerte, a lo que sí le tengo respeto es al trance, el ir hacia allá. Confieso que tengo curiosidad por saber de qué se trata.
No os espante la muerte; o extermina o transforma vuestra existencia.
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
No se puede juzgar la vida de un hombre hasta que la muerte le ha puesto término.
No te preguntes si vale la pena luchar por alguien, pregúntate: Si no lo hubiese hecho, podría perdonarme.
No temas ni a la prisión, ni a la pobreza, ni a la muerte. Teme al miedo.
No vale la pena molestarse en matarse porque uno siempre se mata demasiado tarde.
No voy a hacer el camino universitario porque el estudio universitario es la muerte del arte. Los museos y los estudios universitarios son la muerte del arte. Entonces me voy a ir a hacer el arte, que después me metan de momia en un museo, ya vendrá... pero yo no voy a meter a nadie en un museo.
No; no es por un crimen por lo que nos condenáis a muerte; es por lo que se ha dicho en todos los tonos, es por la anarquía; y puesto que es por nuestros principios por lo que nos condenáis, yo grito sin temor: ¡soy anarquista!.
Nos damos bien a la pena y nos imponemos privaciones para curar el cuerpo; se puede, pienso, hacer lo mismo para curar el alma.