La pena de muerte es signo peculiar de la barbarie.
Desgraciado quien no haya amado más que cuerpos, formas y apariencias. La muerte le arrebatará todo. Procurad amar las almas y un día las volveréis a encontrar.
El alma tiene ilusiones, como el pájaro alas. Eso es lo que la sostiene.
A las mujeres les gusta sobre todo salvar a quien las pierde.
A nadie le faltan fuerzas; lo que a muchísimos les falta es voluntad.
Atreveos: el progreso solamente se logra así.
Ciertos pensamientos son plegarias. Hay momentos en que, sea cual fuere la actividad del cuerpo, el alma está de rodillas.
Cuando el amor es feliz lleva al alma a la dulzura y a la bondad.
Cuando el niño destroza su juguete, parece que anda buscándole el alma.
Cuanto más pequeño es el corazón, más odio alberga.
Dios es la evidencia invisible.
Dios es la plenitud del cielo; el amor es la plenitud del hombre.
El agua que no corre hace un pantano; la mente que no trabaja hace un tonto.
El amor abre el paréntesis, el matrimonio lo cierra.
El amor casto engrandece a las almas.
El amor es un ardiente olvido de todo.
El cuerpo humano no es más que apariencia, y esconde nuestra realidad.
El deber tiene una gran similitud con la felicidad de los demás.
El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.
El hombre tiene el amor por ala, y el deseo por yugo.
El infierno está todo en esta palabra: soledad.
El matrimonio, como los injertos, prende bien o prende mal.
El microscopio empieza donde el telescopio termina.-
El ojo ve bien a dios solamente a través de las lágrimas.
El recuerdo es vecino del remordimiento.