En verdad no puedes crecer y desarrollarte si sabes las respuestas antes que las preguntas.
Es mucho más fácil, en general, morir por los otros que saber vivir para ellos.
Es preferible fiarse del hombre equivocado a menudo, que de quien no duda nunca.
Es preferible morir con honor que vivir con la vergüenza de un tirano dictando nuestros rumbos.