Triunfar tarde no es triunfar: es alcanzar al mismo tiempo la inmortalidad y la muerte.
Una alegrÃa compartida se transforma en doble alegrÃa; una pena compartida, en media pena.
Vivimos en el mundo cuando amamos. Sólo una vida vivida para los demás merece la pena ser vivida.
Y en sueños confunde la muerte, la vida: recuerda y olvida, suspira, respira con hórrido afán.