La muerte se lleva todo lo que no fue, pero nosotros nos quedamos con lo que tuvimos.
La muerte siempre es temprana y no perdona a ninguno.
La muerte sólo será triste para los que no han pensado en ella.
La muerte sólo tiene importancia en la medida en que nos hace reflexionar sobre el valor de la vida.
La muerte tiene las piernas frÃas.
La muerte tiene una sola cosa agradable: las viudas.
La muerte todas las cosas iguala.
La muerte y el tiempo llevan el mismo apellido.
La muerte, para llamarla por su nombre, es la real finalidad de nuestra vida. Por ello es que de unos años a esta parte he hecho relación con esta verdadera amiga del hombre.
La pálida muerte lo mismo llama a las cabañas de los humildes que a las torres de los reyes.
La pena uno puede soportarla solo, mas para estar alegre se necesitan dos.
La pena va con la vida como el arte contra la naturaleza.
La perfección es muerte, la imperfección es el arte.
La perfección es muerte; la imperfección es el arte.
La primera condición para la inmortalidad es la muerte.
La satisfacción es la muerte.
La tristeza de la separación y de la muerte es el más grande de los engaños.
La única fe salvadora es la que se arroja asà en Dios, para la vida y para la muerte.
La única técnica que merece la pena dominar es la que uno mismo inventa.
La uniformidad es la muerte; la diversidad es la vida.
La vida es agradable. La muerte es pacÃfica. Lo problemático es la transición.
La vida es el conjunto de las fuerzas que se oponen a la muerte.
La vida es la novia de la muerte.
La vida es lo poco que nos sobra de la muerte.
La vida es nuestra condena y la muerte nuestra salvación.