Cuando oigo que un hombre tiene el hábito de la lectura, estoy predispuesto a pensar bien de él.
El que es elegido príncipe con el favor popular debe conservar al pueblo como amigo.
Es preciso elegir entre amar a las mujeres o conocerlas; no hay otro medio.
Las armas se deben reservar para el último lugar, donde y cuando los otros medios no basten.
Los hombres olvidan más fácilmente la muerte de su padre que la pérdida de su patrimonio.