Si abrieras realmente los ojos, y vieras, verías tu imagen en todas las imágenes. Y si abrieras tus oídos para oír, oirías tu propia voz en todas las voces.
Si no puedes trabajar con amor sino sólo con desgana, mejor será que abandones el trabajo y te sientes a la puerta del templo a recibir limosna de los que trabajan con alegría.
Si otro te injuria, puedes olvidarlo; si injurias tú nunca olvidarás.
Si revelas tus secretos al viento no le eches la culpa al viento por revelárselo a los árboles.
Si tu corazón es un volcán, ¿cómo pretendes que broten las flores?.
Trabajar con amor es construir una casa con cariño, como si vuestro ser amado fuera a habitar en esa casa.
Un desacuerdo tal vez sea la distancia más corta entre dos mentes.
Vuestra alegría es vuestra tristeza sin máscara.
Vuestros hijos no son vuestros hijos: son los hijos y las hijas de las ansias de vida que siente la misma vida.
¿Dónde puedo encontrar un hombre gobernado por la razón y no por los hábitos y los deseos?