Fraces para las madres
Se han encontrado 1633 pensamientos de fraces para las madres
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Agua por mayo, pan para todo el año.
Refran
Aguardar demasiado a un convidado es una falta de consideración para los que están presentes.
Anonimo
Al amor lo pintan ciego y con alas. Ciego para no ver los obstáculos y con alas para salvarlo.
Jacinto Benavente
Al encender la luz las sombras de las muñecas una para cada una.
Shiki Masaoka
Al fin y al cabo, somos lo que hacemos para cambiar lo que somos.
Eduardo Galeano
Al hombre perverso se le conoce en un sólo día; para conocer al hombre justo hace falta más tiempo.
Sofocles
Alegría, estudio y piedad: es el mejor programa para hacerte feliz y que más beneficiará tu alma.
Don Bosco
Algunas veces, la razón me parece ser la facultad de nuestra alma para no comprender nada de nuestro cuerpo.
Paul Ambroise Valery
Algunos creen que para ser amigos basta con querer, como si para estar sano bastara con desear la salud.
Aristoteles
Algunos llaman razonamiento a encontrar argumentos para seguir creyendo lo que creen.
Anonimo
Alma, mujer, inspiradora: rige mi vida entera para siempre.
Agustin Acosta
Amantes viejos, sobran las palabras para entendernos. Todo lo hemos dicho y hasta nuestro silencio es un dulce silencio repetido.
Cesar Branas
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte.
Fernando Pessoa
Amo como ama el amor. No conozco otra razón para amar que amarte. ¿Qué quieres que te diga además de que te amo, si lo que quiero decirte es que te amo?
Fernando Pessoa
Amo el desvarío de tus manos y las montañas de sueño que me tocan: alas para borrar mi aquelarre de mundos que no entiendo.
Delia Quinonez
Antes había países pacíficos y países agresivos. Ahora todos quieren la paz. Y para asegurarla, fabrican más armas que nunca.
Antonio Mingote
Antídoto para el aburrimiento es la acción entusiasmante del servicio. Un aburrido no es quien puede, sino quien quiere.
Alicia Beatriz Angelica Araujo
Apenas son suficientes mil años para formar un Estado; pero puede bastar una hora para reducirlo a polvo.
Lord Byron