Cuando dios dice a comer hasta llueven chicharrones
Se han encontrado 1877 pensamientos de cuando dios dice a comer hasta llueven chicharrones
Compartir
Cuando un hombre descubra sus faltas, dios las cubre. Cuando un hombre las esconde, dios las descubre, cuando las reconoce, dios las olvida.
San Agustin
Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.
George Bernard Shaw
Cuando un pueblo trabaja Dios lo respeta. Pero cuando un pueblo canta, Dios lo ama.
Facundo Cabral
Cuando uno dice que sabe lo que es la felicidad, se puede suponer que la ha perdido.
Maurice Maeterlinck
Dios le da una lombriz a cada pájaro, pero no se la lleva hasta el nido.
Proverbio Sueco
Dios no escucha vuestras palabras, salvo cuando él mismo las profiere a través de vuestros labios.
Khalil Gibran
Él (dios que prohibió a adán y a eva comer los frutos del árbol de la ciencia) quería, pues, que el hombre, privado de toda conciencia de sí mismo, fuera por siempre una bestia eterna, en cuatro patas ante dios viviente, su creador y su amo.
Mikhail Bakunin
El azar es el seudónimo de Dios cuando no quiere firmar.
Anatole France
El existencialismo no es una forma de ateísmo. . Más bien dice que, aunque dios existiera, nada cambiaría.
Jean Paul Sartre
El que nunca fue cosa y después cosa lo hacen, cuando se pone a hacer cosas, ¡Dios mío que cosas hace!
Anonimo
El tango ya no existe. Existió hace muchos años atrás, hasta el 55, cuando Buenos Aires era una ciudad en que se vestía el tango, se caminaba el tango, se respiraba un perfume de tango en el aire. Pero hoy no. Hoy se respira más perfume de rock o de punk. El tango de ahora es sólo una imitación nostálgica y aburrida de aquella época.
astor Piazzolla
En la misma forma adoramos a Dios y al Doctor, pero sólo cuando estamos al borde del dolor. Al retornar la salud, la paga es pareja: A Dios se lo olvida y al Doctor se lo deja.
Euricio Cordio
En un tiempo el espíritu fue Dios, luego se hizo hombre, y ahora hasta se ha hecho plebe.
Friedrich Nietzsche
La cosa más importante no es lo que decimos nosotros, sino lo que dios nos dice a nosotros. Jesús está siempre allí, esperándonos. En el silencio nosotros escuchamos su voz.
Madre Teresa de Calcuta