Cuando un hombre estúpido hace algo que le avergüenza, siempre dice que cumple con su deber.
Cuando una medicina no hace daño deberíamos alegrarnos y no exigir además que sirva para algo.
Debe haber algo extrañamente sagrado en la sal: está en nuestras lágrimas y en el mar.
Di y haz algo positivo que mejore la situación; no se necesita un cerebro para quejarse.
Dijo la rana al mosquito desde una tinaja: más quiero morir en el vino que vivir en el agua...